A ti

(A Rodolfo Recio Moya)

Pulidor de pensamientos,
tallador de sentimientos
y afinador de palabras.
A ti -con "mi tosca piedra"
y "mi mal quiatada hiedra"-
presentar quiero "mi estampa".
en el perfil de un gran sueño
donde con todo mi empeño
soy poeta! Si no, nada

Fe López-Mingo

 

He roto la muñeca

He roto la muñeca
-pobrecita de mi nena-
mamá, yo quiero arreglarla,
contemplarla ora vez nueva...
Quiero pegar su carita
y que sus bonitos ojos
adquieran la luz perdida...
Me gusta volver a ver
como antes mi muñeca nueva
y que sus labios chiquitos,
ríanse al verme contenta...
Mamá, tienes que ayudarme!
He de arreglar mi muñeca!
Sus rubios tirabuzones
colocar en su cabeza!
Me da pena verla así,
destrozada, hecha pedazos;
cánto ansío que esté nueva
y mecerla entre mis brazos.
Era yo tan feliz
con ella en los días de fiesta;
pero ahora, madre mía,
he roto la muñeca.
He roto la muñeca
y la alegría con ella;
ya no será tan dichosa,
estoy llena de tristeza...
Sé que arreglarla no puedo
y más sollozos empiezan.

Fe López-Mingo

9 de marzo

Dos añitos, capullito,
cumples hoy nueve de marzo.
Dos añitos que en la vida
tu aroma, niña, has lanzado.
Con tu sonrisa infantil
chiquitina, Rosarito,
llenas tu hogar de alegría
al cumplir los dos añitos.

Fe López-Mingo
(1956)




...y el alba me besó

Sintiendo tus sentires,
cantando tus cantares,
bebiendo tus palabras
en un cáliz de amor,
vestida, sobre el lecho
caí de madrugada
y con su azul mirada
el alba me besó.

Fe López-Mingo




Aforismo 4

La amistad entre un hombre y una  mujer lleva siempre un hilillo de amor oculto en su seno.

Fe López-Mingo



Tu ideal llamada

No sé qué bello tinte amaneció conmigo
que todo en este día me parece bueno.
Contemplo mi jardín de flores todo lleno
y miro cualquier rostro como un rostro amigo.
No hay penas ni amarguras, en verdad lo digo,
ni llantos, ni agonías, ni maldad, ni cieno,
ni sombras del ayer frustrado, ni veneno,
ni mano que cizañe siempre, sólo el trigo.
Mi alma es como nueva: tiene luz del día,
del nuevo sol que alumbra esta feliz jornada.
Te siento en mí, Señor, sentir no es fantasía;
tú tienes en mi pecho mi mejor morada,
tu nido de pasión en donde noche y día,
ardiendo en la impanciencia, aguardo tu llamada.
Y espero tus promesas tras mi celosía,
que dando estoy respuesta a tu ideal llamada.

Fe López-Mingo

Yo no me conozco todavía

Mucho en ello pienso cada día,
mas no sé en verdad cómo soy yo,
ya que cambios tengo todavía
tantos cuantas horas da el reloj.
Cierto que por todos esos cambios
que se verifican en mi ser
soy algunas veces como un ángel
y otras como el mismo Lucifer.
Tímida...apacible en ocasiones.
Y otras: decidida...; obrando mal...
pero ni en lo bueno ni en lo malo
yo acierto a juzgarme con verdad.
Cerca del momento de mi muerte
-desdoblando así mi fantasía-
"¿cómo fui?", preguntaré y mi mente
se dirá en respuesta solamente:
"yo no me conozco, mente mía".

Fe López-Mingo

Unas veces por mucho... y otras por poco

Unas veces por mucho que en esta vida
las palabras ajenas nos hagan daño,
agachando hasta el suelo las orejitas,
ni siqiuera nos damos por enfadados.
Pero en cambio, otras veces -oh, qué contraste!-
Qué volubles que somos! Cómo cambiamos!
Se nos sube a la "atmósfera" el mal talante
y por muy poca causa nos molestamos.
Esto mismo en el mundo se ha sucedido
mil, dosmil, diezmil veces y hasta un millón.
Pasa así porque el alma, cariño mío,
no está siempre en la msma disposición.
Y entre un cúmulo intenso de imperfecciones
se debate entre risas... "un mundo loco".
Se acelera el latir de los corazones
unas veces por mucho...  y otras por poco.

Fe López-Mingo



En mi memoria

A la memoria de mi profesora de corte y confección Doña Esperanza Gómez Camarero, esposa del que fue Maestro Nacional y destacado poeta en la villa de Ocaña, Don Mariano Salamanca Rosado.
Que en paz descansen ambos en la gloria de Dios!


Repaso mis memorias... me detengo
en el que fue su nombre de repente.
Mis páginas de niña adolescente
selladas con su nombre todas tengo.
Y en este manuscrito yo contengo
las cosas que con donaire inocente
y en tono pueril únicamente
a ella confié y en mí retengo.
Acuden a mi mente sus lecciones,
consejos que me dio y explicaciones
y el eco de sus voz suena en mi oído.
Latente yo la llevo en mi memoria
formando aquella parte de mi historia
La evoco! La respeto! La he querido!

Fe López-Mingo

Soy yo!

Si oyes una frase de ternura
que nadie pronunció a tu alrededor
no pienses que es delirio ni es locura,
es que te la he dicho yo.
Si intuyes un abrazo en el vacío
y compruebas que nadie te lo dio
no es que sueñas y tienes desvarío,
que quien te abraza soy yo.
Si escuchas un murmullo muy lejano
-así como si fuese una oración-
soy yo que, en la distancia, estoy rezando;
pidiendo por tu buena suerte a Dios.

Fe López-Mingo


A mi estilo personal

Según quiero y nada más
como, duermo, sueño, río...
y hago todo lo demás.
En la "gente" no me fijo,
que en el mundo cada cual
adoptamos nuestro estilo.
Así pues, hago cual digo,
que a mí me gusta vivir
con arreglo a lo que siento,
no a lo que no sé sentir.
A mi estilo personal
vivo y quiero vivir yo,
sin detenerme a pensar
de la "gente" en la opinión,
que mis sentires mostrar
creo en sí que es lo mejor.
Que el que a vivir se dispone
pensando en el "qué dirán",
es seguro que se expone
con su estilo... a terminar,
y a fin de cuentas no falta
quien le quiera criticar.
A mi estilo personal
quiero por tanto vivir,
que no es posible llegar
con lo ajeno a coincidir,
y al menos con mi actitud
me daré en el gusto a mí.

Fe López-Mingo

Relámpago

Veloz es el esplendor
que hasta los ojos me llega
del relámpago que escapa...
y yo recoger quisiera,
aunque no sé si su luz
a mí me alumbra o me ciega

Fe López-Mingo


Los amigos

¿Quiénes son ellos en verdad cuando ha llegado
el momento en que les he necesitado?
Hoy la triste realidad está conmigo
al hallar caricaturas... del amigo.
-"No sabía...!", "No me han dicho...!", "No te he visto!"-
disimulan... despistándose del "pisto"
-"Si pudiera...", "Si tuviera...", "Pero...", "Pero..."-
dicen todos; mas ninguno dice: "Quiero!"
No les cuentes tus miserias y tristezas
que la esquina doblarán si les tropiezas.
Y en remedio a tu problema monetario,
te darán la ropa vieja del armario.
Humillante su actitud será contigo
sin dejarte de decir: "Yo soy tu amigo".
Los amigos es mejor en realidad
que no sepan "de la misa la mitad".

Fe López-Mingo

¿Por qué?

Un mundo de fantasía
¿por qué, mente humana, sueñas?
¿Por qué, corazón, te empeñas
en creerlo todo alegría?
¿Por qué buscar el placer
sin  recordar el dolor
si se convierte en dolor
todo aquello que es placer?
Siceridad, comprensión...
¿por qué pretender del mundo
si -en razones me fundo-
es todo vana ilusión?
¿Por qué buscar la amistad
y perseguir con ardor
el deleite y el amor
si todo es viento fugaz?
¿Por qué avivar el deseo
de algún tesoro terreno
si ese tesoro es ajeno
al dulce cielo en que creo?
¿Por qué vivir en pecado?
¿Por qué soñar con riqueza?
Cristo vivió en la pobreza
y fue por fin ensalzado!
Yo me pregunto: ¿por qué
tan apegado a la tierra
está aquel que tanto yerra,
a lo que es Dios no creer?

Fe López-Mingo

Dios lo es todo

De nuestros bienes
Él es la causa.
Él nos alienta,
Él nos ampara.

Él de alegría
llena las almas
porque las penas
Él nos ablanda.

Dios es la dicha,
Dios es la Gracia.
Dios es la Vida
Y es la Esperanza.

Dios es la hermosa
noche estrellada.
Dios es la aurora
de la mañana.

Es la  caricia
que el viento lanza
sobre los campos,
sobre las plantas,
sobre las flores,
sobre las aguas,
sobre la arena
gris de las playas...

Dios es la antorcha
clara del alba
que nuestras mentes
torna más claras;
y con la fresca
brisa que Él manda
se n os despiertan
de Él grandes ansias.

Dios nos ofrece
la tan sonada
paz de los cielos
que el cielo guarda.

Dios es la suave
mano de nácar
de que nos vienen
todas las gracias.

Es poseerle
gala del alma,
pues su presencia
es quien nos sacia.

Y como dice
una gran Santa:
"Quien a Dios tiene
nada le falta.
Sólo Dios basta!"

Fe López-Mingo

El querer y el que nos quieran

El querer y el que nos quieran
es afán de todo afán;
es dominio que domina
de este mundo hasta el final.

Pues en cualquier circunstancia
que el amor se dé y se tome
se sentirá llena el alma
de ese cambio de impresiones.

Fe López-Mingo

Mi amor callado

Es aquel por mi mente tan soñado
si me mente complácese en soñar.
Es aquel que no sabe adivinar
y que me ha locamente enamorado.

Es tal vez el que pasa por mi lado
sin mi nombre siquiera mencionar,
el que nunca su amor me puede dar
porque está de otra novia enamorado.

Es aquel del que el sueño no desvío.
El que quiero encontrar y no encontrar.
Encontrar porque así sería mío.

Y en caso contrario, por gozar
de ese amor perfectísimo que ansío
e imposible presiento al despertar.

Fe López-Mingo

Epitafio

                                      Antonio!
                      -nombre de azucena que el aire depura-
                      no te digo un adiós definitivo,
                                     Antonio!
                       porque tú me esperas en la sepultura.
                       La que en esta vida pasajera
                       fue tu compañera,
                       en la eternidad quisiera
                       estar a tu vera.

                      Fe López-Mingo

                   


A mi esposo

No es deseo sexual sino tristeza
lo que siento en su ausencia cada día
al notar su vacío en nuestra mesa
y al tener que dormir en cama fría.

Y al pensarlo así me mente desvaría.
Se hace largo mi tiempo en tanto espero
y no hay pena que yo no sufriría
por gozar su presencia unos momentos!

Que en su ausencia valoro en justo precio
su calor y su mutua confianza.
Para ver a mi esposo y poseerlo,
cómo ansío pasar de estas semanas!

Fe López-Mingo

No sé cómo te quiero

Yo no sé si es cariño de madre,
yo no sé si es cariño de hermana,
yo no sé si es cariño de novia...
lo que tú has despertado en. mi alma.

No lo sé definir, mas lo siento
y lo llevo muy dentro de mí.
Puede ser que de todo un envuelto
haya en esto que siento por ti.

Pues si velo a mis hijos el sueño,
los vigilo y arropo a la vez,
con amor maternal te recuerdo
y quisiera arroparte también.

Y lo mismo que abrazo a mi hermano
expresándole cuánto le quiero,
algún día al estar a tu lado
te daría un abrazo y un beso.

Y al pensar en los tiempos aquellos
que fui novia... y soñaba con él,
ya no sé por qué causa te sueño
y eres tú la ilusión de mi ayer.

Y tu imagen dibujo en las sombras,
sin pincel, sin pintura y sin lienzo,
para verte y mirarte yo sola
con las luces de mi pensamiento.

Fe López-Mingo

Antonio

Cualquier tic-tac, cualquier ruido
-tentador como un demonio-
me susurra en el oído:
"Antonio, Antonio, Antonio..."

Y "Antonio, Antonio..." prosiguen
diciéndiome el sol, las flores,
las aguas que a mis pies siguen
sus cursos encantadores.

Y ese nombre me repite
con un dulcísimo acento
la canción que en sí transmite
el alarido del viento,

la luna, las estrellitas,
el alba, los ruiseñores,
las andantes nubecitas
y el "porqué" de mis amores.

Mis noches son sólo "Antonio"
"Antonio" es también mi día,
y tienen mis sueños todos
ese nombre -vida mía!-

Porque ese nombre, que es tuyo,
me enloquece, me apasiona,
es mi alegría y mi orgullo...
me lo he puesto por corona!

Fe López-Mingo

Soy como todos somos

Yo pagaré tributo por mis flaquezas!
No me juzguéis, que nadie debe juzgar...
sólo quien para hacerlo con causa cierta
es un juez: la conciencia de cada cual.

Juzgo pues mi persona sin engañarme,
soy como todos somos: nafa cabal.
El las culpas ajenas tengo mi parte
y hay en mis culpas parte de los demás.

Soy el día y la noche -por bien decirlo-,
luz unas veces y otras oscuridad;
mezcla de sentimietos: pasión y olvido...
fuente del bien y espejo también del mal.

Fe López.Mingo

No lo sé

Insegura digo: "ᵢNo!"
Y siento insegura: "Sí!"
Mi mente le echa de mí
y le trae mi corazón.

No me importa su vivir
y me preocupo por él.
Me pregunto: "¿Con qué fin?"
Y respondo: "No lo sé"

Oír su nombre no quiero
y mi oración es su nombre.
No le miro como hombre
y como hombre... le veo.

Encontrarle no deseo
y le busco donde esté
y me pregunto: "¿le quiero?"
Y respondo: "No lo sé"

Fe López-Mingo

En pasos de mi vida misma

                                                  Manuscrito de Fe López-Mingo

Mas sin querer saber nada

No sé qué fuerza me empuja a mirarte.
No sé qué enigma en tu ser siempre vi.
No sé qué nube o qué viento hay en mí.
No sé qué causa me induce a soñarte.
No sé qué suerte deseo brindarte.
No sé qué cosa yo ansío en ti.
No sé que estrella del Cielo seguí.
No sé qué sed siento yo de adorarte.
Mas sin querer saber nada... prosigo,
loca... sumida en mi más bello sueño:
esa tu imagen que llevo consigo.
Sólo  por eso, bien mío, me empeño
en adorarte, te ensalzo, bendigo
y si pensarlo te haría mi dueño!

Fe López-Mingo


Noche interminable

Noche interminable,
que desesperado
viví la implacable
sed de enamorado.

Noche de agonía,
noche de quimeras,
precursora del día
en que tú me esperas.

Fe López-Mingo

Dos alas

Si dos alas poseyera
volaría
y junto a ti detendría
el vuelo que yo emprendiera.

Cuando a tu lado estuviera
mis alas te cedería...
y ¿junto a quién volarías
si tú dos alas tuvieras?
¿Dónde irías?

Fe López-Mingo

Bazas nuevas

Y pasará el dolor, surgiendo otros dolores
y pasará el amor y habrá amores postreros
y el viento del estío secará las flores
y habrá otras flores luego y nuevos jardineros.

Que el tiempo de engranaje nos juega su partida
poniendo bazas nuevas en nuestros corazones
mientras haya en la tierra un hálito de vida
tejiendo una cadena de sueños e ilusiones.

Fe López-Mingo

Mi dormilón

Abre los ojos,
"mi dormilón"
que la Lunita
ya se escondió
Y en el levante
con su esplendor
y su alegría
se asoma el Sol
para posarse
lleno de amor
sobre tu frente...
"mi dormilón".

Abre los ojos,
que amaneció,
que un nuevo día
nos dio el Señor
y hay de vivirlo
la obligación.

Un día nuevo
ya terminó.
¡Oh, niño mío!
toma mi amor;
dame tu boca,
clavel en flor,
para besarla
con ilusión...

Cierra los ojos,
mi dormilón,
que la campana
toca oración
y en el poniente
se oculta el Sol.

Fe López-Mingo

P.D:
He de decir que este poema no está hecho a propio intento para mi hijo Francisco. Lo escribí cuando iba a nacer mi hermana Rosario (a la cual llevo quinece años de edad) pues yo tenía ilusión por un hermanito. No sé por qué yo siempre preferí los niños... y miren: yo tengo cuatro. Los tres primeros de los poemas que presento seguidamente los compuse para ellos cuando ya había nacido también mis hijos Antonio Miguel y Jorge Carlos; sólo faltaba por venir el pequeño, Jesús, a quien hoy hago mi dedicatoria, así como a sus tres hermanos.

Estas mis manos

Siembran estas mis manos la tierra fértil
y ella dará su fruto, y habrá una flor
bella y sutil; producto de aquel tu cuerpo
yerto, del que la tierra ya se nutrió.

Vuelve a este suelo todo lo que de él nace
y esto recobra vida, forma y color.
En el ciprés que crece en tu sepultura
siento que está latente tu corazón.

Llega de nuevo el tiempo de sementera.
¿Quién sembrará este campo de paz y amor,
cuando mis manos estas, que hoy día siembran,
formen también la tierra del sembrador?

Fe López-Mingo

Cierra tu ventana

A las cuatro y media
cierra tu ventana,
no te dé el relente
de la madrugada.

Que yo sé, mi vida,
que en horas tan bajas
y, estando dormida,
el aire te daña.

Salta pues del lecho,
lentamente avanza...
y entre musa y sueños
cierra tu ventana.

Si yo fuera el aire
que roza tu cara
te daría un beso...
al rayar el alba.

Si fuera el rocío
que la aurora ablanda,
pondría en tus ojos
dos gotas de agua;
las convertiría
en ardientes lágrimas
y permitiría
que tu faz surcaran,
mojaran tus labios
y bebieran tu alma
con la sed que tengo
de alcanzar tu estampa.

Si pudiera el viento
cederme sus alas,
con el volaría...
y entraría en tu casa
sólo por el hecho
de en la madrugada
a las cuatro y media
cerrar tu ventana,
que yo sé, mi vida,
que el aire te daña.

Fe López-Mingo